Hola a todos hoy buceando en internet me he encontrado con este artiulo en la pagina web de Barrabes y me parece muy interesante, aqui os lo dejo.
Anclajes naturales y progresión y protección rápida en
crestas aristas
Por José Carlos Iglesias
El empleo de anclajes naturales en pared, durante la
escalada en roca, nieve o hielo, nos permitirá realizar una ascensión rápida y
ligera, ahorrando material y equipo, además de resultar en una escalada limpia
y respetuosa. En ocasiones serán los únicos que podamos utilizar. En crestas de
roca o aristas de nieve nos permitirán movernos con ligereza y permanecer menos
tiempo en zona de riesgo
El empleo de anclajes naturales en pared, durante la
escalada en roca, nieve o hielo, nos permitirá realizar una ascensión rápida y
ligera, ahorrando material y equipo. En la ascensión de crestas de roca o
aristas de nieve siempre nos veremos presionados para realizar una escalada un
tanto ligera debido a factores de tiempo y meteorológicos a veces ajenos a
nuestro alcance. Moverse con ligereza en tal terreno nos permitirá mantenernos
alejados de posibles tormentas eléctricas o finalizar tal recorrido en el
tiempo deseado, sin grandes apuros.
Durante maniobras de descenso también será posible emplear
anclajes que nos ofrece el terreno con el fin de pasar la cuerda y así rapelar
sin tener que abandonar demásiado material personal. O en el caso de que
hagamos corto del mismo.
MATERIAL FIJO
Es aquél que nos encontramos fijo y abandonado en la pared.
Los más comunes son los anclajes químicos, parabolts y clavos de roca.
Normalmente los encontraremos en reuniones de aseguramiento y rápel así como en
puntos intermedios del largo con el fin de ayudarnos en el mosquetoneo y
aseguramiento de cuerda. En ocasiones también encontraremos material empotrado
y abandonado en fisuras, como pueden ser cordinos anudados y fisureros o
friends. Antes de colgarnos de cualquiera de estos materiales fijos hemos de
comprobar que son fiables y que se encuentran en buenas condiciones de seguro.
MATERIAL MOVIL
Es aquel que colocamos y luego retiramos de la pared.
Friends o mecanismos de expansión por levas, empotradores, clavos, tornillos de
hielo o estacas de nieve son algunos de los más empleados. Los usaremos tanto
para el montaje de reuniones como para asegurar el largo. En vías largas de
pared será necesario disponer de un gran surtido de material con el fin de
realizar la ascensión sin perjuicio. No obstante, la experiencia y nivel
técnico y físico del escalador va a dictar la cantidad y surtido del material
disponible para tal ascensión. Cordadas fuertes cargarán menos material que
cordadas menos preparadas. Ello no quiere decir que aquellas disponen de menos
seguridad a la hora de escalar. Simplemente que tal seguridad se ve aumentada
por la confianza con la que se afronta la escalada, basado en el nivel de
experiencia, físico y mental de los escaladores.
ANCLAJES NATURALES
Nudos
Para la confección de seguros empleando anclajes naturales
utilizaremos cordinos de diámetro no inferior a 7milímetros. Las cintas cosidas
ofrecen más resistencia que las cintas anudadas. Es conveniente disponer de
cintas y cordinos largos y cortos. Así mismo podemos hacer alguna excepción y
emplear cordinos de menor diámetro para atar buriles sin plaqueta o clavos
salientes, si ello es preciso. A mayor diámetro del cordino, mayor será su
resistencia.
Antes de lazar cualquier tipo de anclaje natural hemos de
tener la precaución de comprobar su estado de resistencia. Comprobaremos que el
grosor de la roca, del árbol o del hielo es suficientemente resistente como
para emplearlo como material de seguro. Intentaremos mover el bloque o el árbol
con seguridad con el fin de comprobar su estabilidad. En otras ocasiones hemos
de realizar un estudio visual, como por ejemplo en puentes de roca, y comprobar
que la roca es solida. Tal solidez también dependerá de la calidad y tipo de la
roca. El granito es más resistente que la roca caliza y ésta es más resistente
que la roca arenisca. Las rocas conglomeradas y esquistos se calificarían
después. Sea cual sea el tipo de roca, un estudio antes de colocar la cinta o
cordino de seguro es siempre necesario. Lo mismo ocurre en el hielo, y la
calidad de éste varía en solidez a la hora de elegir una columna de hielo. De
ahí un buen estudio a priori.
Nudo de alondra.
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| Foto 1 |
Es interesante pero reduce mucho la resistencia de la cinta
o cordino. Estrangula bien el seguro, sobre todo cuando éste es bastante liso,
pero crea un punto de rozamiento muy grande en el material de la cinta o
cordino. Cuando el ángulo es cerrado y el estrangulamiento es perfecto la
resistencia de anillo se reduce considerablemente, como podemos apreciar en la
foto 1 (La tracción es perfecta, pero reducimos la resistencia del anillo). Sin
embargo si reducimos la tracción de tiro y el ángulo el estrangulamiento es
menor, por lo que no perdemos tanta resistencia como en el caso anterior. Pero
no sujeta el anclaje natural al cien por cien. Es factible, pero no la mejor
opción, como vemos en la foto 2 (la tracción no es perfecta, pero la
resistencia del anillo es mayor). En ocasiones muy particulares podemos emplear
el nudo de alondra, sobre todo en la práctica de la escalada artificial
empleando los seguros a modo de progresión. Pero lo evitaremos para el montaje
de reuniones, en donde la resistencia ha de ser al cien por cien.
Nudo ballestrinque.
Es un nudo practico de emplear para realizar
estrangulamientos en columnas de hielo o pequeños salientes de roca. La
resistencia del nudo es un tanto mayor que el nudo de alondra. Sin embargo el
ballestrinque es un nudo lento de confeccionar. Por otro lado es un nudo
conveniente a la hora de anillar clavos encontrados que nos se hayan instalados
en su totalidad en la roca con el fin de evitar el brazo de palanca. En la foto
3 observamos un nudo ballestrinque aplicado a un mogote o saliente de roca.
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| Foto 2 |
Nudo deslizante de estrangulamiento.
La resistencia del nudo es similar a la de los anteriores.
Sin embargo es un nudo practico para anillar en pequeños salientes de roca o
mogotes. También funciona muy bien a la hora de conectar clavos o buriles o
chinchetas fijas en la pared sin plaqueta. En la foto 4 observamos un mogote
anillado con un nudo de estrangulamiento o corredizo.
Nudo de anillo simple
Es una manera segura de anillar árboles, bloques de roca o
columnas de hielo. Aprovecha la resistencia de cordino o cinta al cien por cien
menos un pequeño porcentaje del nudo empleando para la unión de anillo
(pescador doble o de cinta). El inconveniente es que tenemos que emplear tiempo
confeccionando el nudo. En la foto 5 observamos un puente de roca anillado con
un cordino anudado en simple.
Nudo de anillo en doble
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| Foto 3 |
Es el sistema de anillado más recomendable pues es rápido de
instalar y aprovecha la resistencia de la cinta o cordino al doble que una
simple menos el nudo de unión de cinta si ésta no es cosida. Al igual que el
sistema anterior el anillo no estrangula el anclaje, punto a tener en cuenta si
ello es necesario. En la foto 6 observamos un anillo de cinta doble anclando un
bloque empotrado en una fisura.
En roca podemos emplear gran cantidad de anclajes naturales,
tanto como medio de aseguramiento y protección como para iniciar maniobras de
descenso. Las características del terreno nos dictará que tipo de material
podemos elegir. Ello no siempre es posible, y en ocasiones puede ser
dificultoso elegir un anclaje natural digno de protección. En el hielo
deberemos también prestar atención a la calidad de éste y alejarnos de hielos
blandos o podridos que no ofrezcan garantías de resistencia. En nieve
emplearemos aquella que ofrezca una mayor resistencia.
Bloques de roca.
Los bloques de roca ofrecen muy buenos seguros, tanto de
reunión como de progresión. Ates de colocar el anillo hemos de comprobar que el
bloque es sólido y no se mueve. Al mismo tiempo hemos de comprobar que los
bordes no son tan afilados que pueden cortar el anillo. Si ello es así
intentaremos de prevenir tal problema limando el filo o protegiendo el anillo
con material disponible (mochila, ropa, arbustos, etc.) Si es posible el anillo
lo colocaremos cerca de la base del bloque y en la dirección de tiro deseada,
con el fin de evitar posibles brazos de palanca. El ángulo del anillo en el
punto de tracción nunca deberá de ser mayor a 60 grados. Durante el empleo de
bloques en la progresión habremos de extender el seguro con una cinta larga con
el fin de evitar que un golpe de cuerda pueda extraer el anillo del bloque. En
la foto 7 observamos el anillo extendido del bloque con el fin de que el
escalador no lo pueda extraer con un golpe accidentado de cuerda. En reuniones
podemos atarnos al anillo y asegurar al compañero desde el arnés, de tal manera
que nuestro cuerpo actúa de contrapeso evitando que el anillo se pueda salir
del bloque. En la foto 8 observamos al escalador atado con la cuerda a la
reunión del bloque y asegurando al compañero desde el arnés. Otra manera de
evitar que el anillo se pueda salir del bloque por accidente es colocar un
seguro invertido y conectarlo al anillo. Los conectaremos firmemente mediante
el empleo de otra cinta o cordino y los tensaremos con nudos ballestrinques o
mariner. En la foto 9 observamos un anillo en bloque tensado a un seguro invertido.
Para ello hemos empleado un sistema de expansión por levas tipo Camalot
emplazado en una grieta por debajo del anillo del bloque. El empotrador lo
hemos tensado empleando para ello un cordino y dos ballestrinques. Tal seguro
invertido evitará que el anillo principal a través del bloque se pueda salir
por accidente.
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| Foto 4 |
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| Foto 5 |
Mogotes y cuernos de roca.
En mogotes pequeños podemos emplear anillos que estrangulen
el mogote y así eviten que la cinta o cordino se pueda salir por accidente.
Para ello emplearemos preferiblemente cualquier tipo de nudo de
estrangulamiento con el fin de evitar que el anillo se pueda salir del mogote.
En la foto 4 observamos el mogote estrangulado con un nudo corredizo.
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| Foto 6 |
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| Foto 7 |
Puentes de roca.
Los puentes de roca ofrecen un buen seguro en la mayoría de
los casos. Seguros estables y resistentes tanto para el montaje de reuniones y
rapel así como seguros intermedios. Para comprobarlo simplemente debemos de
realizar una escapada al Naranjo de Bulnes y disfrutar de la escalada en caliza
asegurada con puentes de roca. El tamaño de los puentes de roca y de sus
orificios dictará la resistencia del seguro. Con el fin de utilizar estos como
seguros intermedios deberemos de disponer de un buen surtido de cordinos y de
cintas simples y dobles. Es más rápido colocar un anillo a través del puente de
roca si lo hacemos en doble, pues de tal manera no perdemos tiempo
confeccionando el nudo de unión. Una vez pasado el anillo por el puente de roca
simplemente colocaremos un mosquetón o cinta exprés con el fin de pasar la
cuerda. Para rapel y reuniones colocaremos anillos más resistentes debido ello
a importancia de tales instalaciones. Nunca nos fiaremos de cordinos o cintas
ya instaladas en el puente de roca. Si es preciso colocaremos una cinta nueva
con el fin de garantizar nuestra seguridad. Muchos puentes de roca empleados
para rapel disponen de cantidad de anillos. Ante la duda siempre añadiremos uno
nuevo en buenas condiciones. Si es preciso cortaremos y retiraremos los
cordinos o cintas viejas o dañadas. En la foto 5 observamos un puente de roca
anillado con un cordino en simple dispuesto para rapelar.
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| Foto 8 |
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| Foto 9 |
Bloques empotrados
Los bloques empotrados ofrecen también un buen seguro, tanto
para proteger el largo como para montar una reunión. Es preciso comprobar el
buen estado y tracción de la roca empotrada. Con la mano realizaremos tracción
en el sentido deseado comprobando su estabilidad y que permanezca allí
empotrada. La manera más sencilla y segura de pasar una anillo es haciéndolo en
doble, pues es rápido y cómodo. En la foto 6 observamos un bloque empotrado
anillado con una cinta en doble.
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| Foto 10 |
Árboles.
Los árboles y arbustos grandes ofrecen normalmente un buen
seguro. Antes de anillarlos comprobaremos que el árbol está vivo y es estable.
También habremos de comprobar que no existe demásiada resina en el lugar en el
que colocaremos el anillo. La cinta o cordino los colocaremos en la base del
árbol con el fin de evitar brazos de palanca. Evitaremos que el ángulo
originado en el punto de reunión o tracción no sea elevado, menor de 60 grados.
En rapeles extenderemos el anillo lo suficiente como para que la cuerda se
halle debajo del borde de la repisa o pared, facilitando la maniobra de
recuperación de cuerda. En la foto 10 observamos un árbol anillado y dispuesto
para realizar una maniobra de rapel.
Columnas de hielo
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| Foto 11 |
Las columnas de hielo ofrecen también un buen seguro siempre
y cuando estas sean estables. Colocaremos el anillo en la base de la columna
con el fin de garantizar una mayor resistencia. En la foto 11 observamos una
columna de hielo anillada en la base. En reuniones podemos reforzar la columna
con otros artilugios como pueden ser piolets o tornillos de hielo, si ello es
necesario. De tal manera podemos realizar un triángulo de fuerzas conectado los
diferentes seguros de la reunión. Es conveniente que anudemos el anillo con el
fin de evitar un estiramiento en el sistema de reunión si por accidente uno de
los seguros saltase. En la foto 12 observamos una columna de hielo reforzada
con un piolet y conectadas ambas mediante un triángulo de fuerzas.
Rimayas y cornisas de nieve
En muchas ocasiones podemos emplear los bordes de la rimaya
y cornisas alrededor de bloques con el fin de generar rozamiento en la cuerda y
así poder asegurar al compañero. Es una manera rápida de salir del paso en
situaciones no demasiado complicadas. En la foto 13 observamos al escalador
asegurando al cuerpo y empleando el borde de la rimaya para crear rozamiento y
así poder detener al compañero con mayor facilidad. Cuando mayor sea el ángulo
en la cuerda en el punto de contacto con la nieve o hielo mayor rozamiento, y
por consecuencia un mayor control de la cuerda.
Si es preciso podemos emplear varios anclajes naturales con
el fin de confeccionar una reunión. Simplemente los conectaremos con un triángulo
de fuerzas como si se tratase de una reunión común.
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| Foto 12 |
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| Foto 13 |
PROGRESION Y PROTECCION RAPIDA EN CRESTAS Y ARISTAS.
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| Foto 14 |
Como es lógico, el empleo de la cuerda en este tipo de
terreno es necesario. No obstante, en terreno fácil de piedras sueltas o con
nulas posibilidades de protección, la cuerda puede crearnos una falsa imagen de
seguridad. En tramos de escalada en crestas y aristas afiladas con inexistencia
de emplazamientos de seguro una caída puede complicarnos el día. Hemos de
atarnos con cuerda corta, es decir unos tres metros entre ambos escaladores en
crestas de roca y unos seis metros en aristas de nieve. En aristas de nieve
puede ser interesante disponer de un poco de cuerda extra en la mano con el fin
de disponer de tiempo de reacción. Caminaremos por la arista, el escalador
fuerte de segundo y siempre muy atentos uno de otro. Si el escalador de primero
se cae para la izquierda el escalador de atrás se tirará hacia la derecha, con
el fin de contrapesar la caída y viceversa. Es una maniobra limite, pero quizás
la única manera de pararnos en esas aristas de cuchillo. Si la pendiente es suave
realizaremos maniobras de autodetención en nieve y posteriormente procederemos
a subir simultáneamente, comunicándonos entre ambos escaladores. En crestas de
roca la maniobra será parecida pero hemos de tener mucho cuidado con las
posibilidades de cortar la cuerda con los cantos afilados de la roca. Siempre
que sea posible aseguraremos los largos complicados y dudosos.
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| Foto 15 |
En crestas buscaremos un bloque, le pasamos una cinta o
cordino, le colocamos un mosquetón de seguro y nos atamos a él mediante la cuerda.
Ahora estamos seguros y nuestro siguiente paso consistirá en asegurar a nuestro
compañero. Para ello podemos emplear cualquier sistema de seguro dinámico (nudo
dinámico, placas, ocho) con el fin de reducir fuerzas de impacto en la cadena
de seguridad. Si lo creemos conveniente incluso podemos realizar un sencillo
aseguramiento al cuerpo, de manera rápida y efectiva. En la foto 14 observamos
al escalador asegurado al anillo del bloque empleando para ello la cuerda de
escalada. El aseguramiento al cuerpo es rápido y seguro en determinadas
ocasiones. Es necesario que la cuerda que nos ata a la reunión permanezca
tensa, con el fin de mantenernos estables en caso de un tirón de la cuerda del
compañero. Si las condiciones lo requieren aseguraremos al arnés, mediante un
nudo dinámico, por ejemplo, como vemos en la foto 8. En otras ocasiones podemos
asegurar al segundo directamente a la reunión. Para ello simplemente
emplearemos un mosquetón atado al anillo del bloque y en el cual
confeccionaremos un nudo dinámico o bien cualquier placa de freno con
posibilidades de bloqueo, como vemos en la foto 15.
Otra manera rápida de asegurar al compañero es pasa la
cuerda directamente alrededor del bloque, con el fin de originar rozamiento. El
escalador se situará un tanto por debajo del bloque con el fin de cerrar el
ángulo y producir más rozamiento. La capacidad de frenado vendrá dada por el
roce originado entre la roca y la cuerda. En la foto 16 observamos tal ejemplo.
En aristas de nieve confeccionamos la reunión empleando para
ello el material disponible (piolets, estacas de nieve, tornillos de hielo,
etc.) o anclajes naturales como las rimayas, bloques de hielo, etc. y
realizaremos el mismo proceso empleado en crestas de roca. La penetración de la
cuerda en la nieve nos puede ayudar a la hora de crear una mayor fricción o
resistencia en el sistema de aseguramiento, como hemos visto en la foto 13. En
crestas de roca el primero de cuerda progresará colocando seguros de acuerdo
con las necesidades y la morfología del terreno.
Un sistema de seguro práctico, rápido y ligero es mediante
el empleo de cintas planas o cordinos. Para ello buscamos un bloque sólido, le
pasamos la cinta alrededor y finalmente mosquetoneamos la cuerda.
Comprobaremos que las aristas y cantos del bloque no dañen
el material. Si es así deberemos de cambiar de bloque o intentaremos proteger
tal material. Al mismo tiempo deberemos de comprobar que la cinta o cordino no
se salga del bloque ante un inesperado movimiento de la cuerda. Otra forma de
aseguramiento consiste simplemente en pasar la cuerda por en medio de bloques y
a través de grietas. Es una técnica rápida pero que requiere práctica y
continua observación para evitar que la cuerda pueda salirse de los seguros.
En aristas de nieve estamos más limitados durante la
colocación de seguros naturales, por lo que nos obligará al empleo de estacas
de nieve. Es posible que durante la escalada de un largo el número de seguros
que podemos colocar sea muy limitado. Si ello es así hemos de valorar las
posibilidades de una caída e intentar que la distancia no sea excesiva o
peligrosa.
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| Foto 16 |
La escalada en crestas y aristas tiene que ser ligera, sin
perder demasiado tiempo, debido en parte a los condicionantes meteorológicos.
No por ello hemos de bajar la guardia en cuanto a la seguridad, simplemente
hemos de conocer la extensión de nuestras posibilidades de escalada con
relación al terreno. Cada vez que aseguramos al compañero deberemos de hacerlo
con plena atención y empleando técnicas seguras. El posicionamiento del cuerpo
es muy importante, sobre todo cuando aseguramos al arnés o a la espalda.
Buscaremos siempre una buena posición estable e intentando ejercer fuerza con
nuestras piernas. Hemos siempre de vigilar y comprobar la posible dirección de
tracción ante una eventual caída o tirón del compañero. A veces será necesario
asegurar sentados y otras veces de pie. Pero sea cual sea la situación de
aseguramiento la atención siempre ha de ser la misma. Durante la escalada en
ensamble o cuerda corta tal atención se duplica, por el mero hecho de que
cualquiera de los miembros de cordada se puede caer en cualquier momento de
forma inesperada.
La elección de un buen anclaje natural requiere de tiempo y
practica. No podemos pasar un anillo a la primera piedra que nos encontramos en
medio de la cresta. Es preciso que siempre comprobemos con precisión el buen
estado de estabilidad del seguro a emplear. La resistencia de tales anclajes
naturales va a depender de la solidez de éstos. De ahí la necesidad de elegir
el más conveniente. En reuniones o puntos de posible caída de escalador hemos
de elegir el mejor seguro natural. En escalada artificial podemos pasar con
seguros menos resistentes que solo nos permitan progresar sobre los estribos y
elegir buenos seguros que nos permitan caernos con seguridad, si ello acaece.
La escalada en terrenos de aventura siempre es excitante y
nos transporta a los orígenes del montañismo. Las crestas de roca y las aristas
de nieve son lugares que nos ofrecen oportunidades ilimitadas a la hora de
progresar, empleando para ello los anclajes que nos ofrece la propia
naturaleza.
Espero que os sea de utilidad.
















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