sábado, 16 de noviembre de 2013

REFLEXIONES


PURA VIDA.

Como muchos ya sabéis, llevo en este negocio de la montaña ya algún tiempo que otro, y hasta ahora no he hecho balance de mi vida montañera, he de decir que me ha dado mucho, si no, no seguiría aquí, pues con tan solo 24 años, conozco cuatro de los siete continentes, he organizado dos expediciones a montañas relativamente remotas, he conocido gentes, que no puedo casi describir, de los grandes que son. Ahora mismo estoy embarcado en el proyecto más grande, me estoy formando como guía de montaña, y paralelamente estoy empezando a organizar otro que creo alborotara el gallinero del alpinismo extremeño, regresamos al Lhotse. Pero en esto de la montaña no todo es bueno, hay que luchar contra la gente que te quiere, y eso cuesta, porque yo entiendo que a mi familia, amigos y a todo el mundo que me quiere, se preocupe cada vez que yo pongo mi mirada en alguna cumbre, pero he de decir que yo no voy a la montañaa morir, si no a vivir, ya lo decía Iñaki, pura vida, durante estos últimos años, he perdió mucho, he predio amigos, Jesús, Juanjo, los más recientes, he perdido gente que me quería pero la montaña nos ha separado, pero quizás lo que aún mas me cuesta es no poder contar con ilusión todos estos proyectos a la gente, tener que ver de qué forma se lo cuento para que no parezca tan peligroso, o que no aparenten tan lejanos  u otra multitud de factores, el ver que el alpinista, como deportista, está infravalorado y esto al principio me daba igual, pero cuando veo el trabajo que me cuesta poder hacer montaña, y la gente no lo valora, me duele, porque si una persona quiere practicar, tenis, futbol, baloncesto, no hay problema, pero si lo que practicas es alpinismo ya cambia la cosa, pasa de ser deportista a ser un loco al que tiene que estar sacando continuamente en helicóptero, de alguna vía, o ese raro que cuando la gente de su edad se está acostando él se está calzando la botas, todas estas cosas poco a poco te van mellando, pero hay reside la fortaleza del alpinista, de seguir luchando por algo que le apasiona, que ama y que no pretende dejar de hacer.

A mi cuando me preguntan a que aspiro en la vida, mi respuesta es sencilla, a vivir, la vida no sabemos cuánto nos va a durar, es lo único que si se termina, se termina todo, no hay más que hacer, por eso mi objetivo en la vida es vivir como quiero.

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