viernes, 29 de agosto de 2014

YA EN KATHMANDU

El grupo en la T4 de Barajas
Hoy o ayer, no se muy bien cuando salimos de España con destino Nepal, han sido más de 24 horas de viajes y desplazamientos, de petates para un lado y para otro, de nervios por poder perder una escala, en fin de todo un poco, pero ya por fin estamos aquí, en el país de las montañas, en el país en que todo alpinista alguna vez a soñado realizar alguna actividad, en el país en el que se esconden profundos valles, llenos de vegetación y altas cumbre cubiertas del blanco elemento.
El Dahulaguiri
Yo hoy estoy como un niño pequeño, estoy en mi mundo, en mi interior, ya empieza la meditación, ese proceso que yo, personalmente sufro, antes de acometer una escalada, es ese estado en el que los pensamientos fluyen sin parar, haciendo cálculos de días, de peso, de equipaje o simplemente imaginando, imaginando como ser tal o cual momento, pero todo esto se desvelara en los próximos días.
Tras los dos vuelo y tener unas magnificas vistas del Cho-oyu, Dahulaguiri, Everest y Lhotse, desde el avión hemos aterrizado, seguidamente no hemos puesto manos a la obra, unos a preparar material, otros nos hemos ido al ministerio de turismo para gestionar los permisos de ascensión, otros a arreglar cuentas varias, para terminar la tarde en el hotel organizando tareas y empezando a preparar la estrategia de la montaña.

Mañana mas y mejor.


El Cho-oyu.